Marzo 27, 2015

¿Cómo endulzamos el café?

La forma de endulzar el café va a condicionar mucho el sabor del mismo. Aunque lógicamente, el café en sí es el elemento diferenciador con su acidez, cuerpo y aroma pudiéndose tomar sin ningún tipo de aderezo, la mayoría de las personas optan por endulzarlo con azúcar u otros edulcorantes. Las posibilidades de endulzar el producto resultante de la máquina de vending de café son muy variadas, tanto de origen natural como artificial.

Lo más básico, y el endulzante por excelencia, siempre será el azúcar. Obtenida a partir de remolacha o caña de azúcar, blanca o morena, es un alimento natural, aunque está sometida a un proceso químico de purificación. Toda persona suele reconocer su sabor, aunque hay que prestar atención porque en ocasiones, el azúcar demasiado refinado pierde las vitaminas y minerales de su melaza. Si diferenciamos entre azúcar blanco y moreno, el blanco endulza más, pero el moreno tiene más elementos saludables al estar menos refinado.

Otro tipo de azúcar es el mascabado, que se extrae del jugo de la remolacha, dejándose evaporar hasta que seque. El residuo seco resultante es molido y, aunque tiene una apariencia apelmazada y deja un ligero sabor ahumado, mantiene las vitaminas y minerales del azúcar favoreciendo la absorción y la digestión.

Además del azúcar, otro endulzante muy frecuente es la miel. Puede chocar la mezcla de sabores, pero tiene importantes ventajas, ya que sus compuestos fenólicos y flavonoides le dan características antioxidantes. Además posee vitaminas B1, B2, niacina, B6 y ácido fólico. La miel además es antimicrobiana, antiséptica, fuente de minerales y tiene mayor poder endulzante. Además, hay numerosos tipos de miel, casi todos con beneficios y variantes en su sabor.

El mundo de los edulcorantes es bastante amplio. La sacarina, el aspartamo y la sucralosa son algunos de los que más se comercializan. Su ventaja es que disuelven con facilidad y dan la posibilidad de que se pueden transportar con facilidad en un viaje o hasta la oficina por sus envases o formatos monodósis. Estos edulcorantes son muy utilizados en productos light y son los habituales en aquellas personas que hacen dieta, aunque carecen de las propiedades minerales del azúcar.

Pero además, recientemente han irrumpido en el mercado edulcorantes naturales, entre los que la Stevia es la reina. Se trata de una sustancia procedente de las hojas de una planta. El polvo que se obtiene es entre 200 y 300 veces más dulce que el azúcar, por lo que es necesaria muy poca cantidad. Además, ayudan a las funciones gastrointestinales, previene de la reproducción de bacterias en infecciones y mejora la resistencia frente a gripes y resfriados.

Otras opciones para endulzar el café de origen natural serían la vainilla en polvo, muy condicionante del sabor, al igual que la canela, que sí se utiliza en numerosas variedades de café para dar un sabor más especial.

Independientemente del tipo de azúcar, edulcorante u otras sustancias para endulzar el café, después también es cuestión de elegir el formato. Existen diferentes, pero además siempre quedará la opción de tomar el café en su más pura esencia, con su sabor original sin endulzar, sentir el amargor y el cuerpo de cada variedad al 100% sin ningún tipo de máscara, elaborado en una máquina expendedora de café de calidad.