Tomar uno o varios cafés matutinos, otro a media mañana en la oficina y en la sobremesa, puede ser una acción mucho más beneficiosa de lo que muchos pensamos, dejando incluso de lado el papel del café como activador de nuestro cuerpo.

El pasado 20 de enero, la revista científica Journal of the National Cancer Institute publicó un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Yale en el que se sugiere que el café puede ayudar a proteger contra el melanoma, uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos que se conocen. El estudio estuvo liderado por Erikka Loftfield, estudiante de doctorado de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale y que actualmente se encuentra terminando su tesis en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

En su estudio, Loftfield indica que el consumo diario de cuatro o más tazas de café se asocia con la reducción de un veinte por ciento en el riesgo de un melanoma maligno. El reciente estudio toma como base un estudio anterior en el que se confirma que consumir café está relacionado con un menor riesgo de contraer cáncer de piel ya que algunos de sus componentes, como son la cafeína y los aceites kahweol y cafestol con sus propiedades antioxidantes, están relacionados con su efecto preventivo. La cafeína actúa a nivel molecular ya que inhibe la ATR, una proteína de la piel que al ser neutralizada destruye las células dañadas por los rayos ultravioletas, los principales causantes del cáncer de piel.

Partiendo de esta investigación, científicos de la Facultad de Salud Pública de Yale decidieron comprobar si esta protección se extendía al melanoma, el quinto tipo de cáncer más común en Estados Unidos. Según el estudio, se estima que en el año 2013 se diagnosticaron en Norteamérica 77.000 nuevos casos de melanoma y unas 9.500 muertes a causas del mismo. El estudio realizado estuvo dirigido por los Institutos Nacionales de la Salud y por la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP). Durante un periodo de diez años los investigadores realizaron un seguimiento sobre el consumo de café de casi medio millón de voluntarios de seis estados diferentes: California, Florida, Luisiana, Nueva Jersey, Carolina del Norte y Pensilvania, y en dos ciudades, Atlanta y Detroit. Los investigadores tuvieron en cuenta, además de que los participantes en el estudio estuviesen libres de cáncer, y otros factores que podrían influir en el riesgo de melanoma: índice de masa corporal, edad, peso, actividad física, consumo de alcohol y tabaco y la exposición a la radiación ultravioleta.

Tras estas consideraciones, los voluntarios se dividieron en grupos en función de la cantidad de café que consumían diariamente. Tras comparar a los diferentes grupos, el análisis ratificó que las personas que bebían a diario cantidades superiores de café tenían muchas menos posibilidades de contraer melanoma que aquellos que bebían poco o nada. Porcentualmente, aquellos que bebieron diariamente cuatro o más tazas tuvieron un veinte por ciento menos de riesgo en comparación a los que no ingirieron absolutamente nada. En los que bebieron de una a tres tazas, el riesgo de un cáncer de piel bajó al diez por ciento.

A pesar del prometedor resultado del estudio, la comunidad científica insiste en que para evitar el riesgo de contraer un cáncer de piel no basta con consumir esta bebida. No abusar de la exposición solar, el uso de protectores, mangas largas y un sombrero son las principales medidas a tener en cuenta para evitar el riesgo de un melanoma.

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